domingo, 24 de octubre de 2010

¿Porque el bostezo es contagioso?

Querido lector, le tengo un reto: póngase cómodo durante un par de minutos mientras lee este texto. Olvídese por un momento de su trabajo o sus labores pendientes, relájese e imagínese a si mismo bostezando. Ahora intente a toda costa contener el bostezo.
¿Lo logró?
Yo no, mientras escribía lo anterior bostecé dos veces. Dicen que es contagioso, y de hecho lo es, pero, ¿se ha preguntado por qué?

En realidad no estamos del todo seguros, definitivamente no está en la lista de los grandes misterios de nuestro universo pero sí que es curioso el poder contagioso de un simple bostezo, ya sea cuando vemos a otra persona hacerlo o cuando se lo mencionamos en repetidas ocasiones a un grupo de personas, cuando lo leemos o escuchamos al respecto.
De hecho la razón misma del bostezo no ha sido del todo comprobada. Inicialmente se creía que sucedía cuando cuando se incrementan los niveles de dióxido de carbono en la sangre y hay mayor necesidad de oxígeno, pero se ha comprobado que es una teoría falsa pues el bostezo reduce la entrada de oxígeno en comparación a la respiración normal.
Hay varias teorías para los motivos del bostezo:
  • Nerviosismo
  • Regulación de temperatura corporal
  • Control de temperatura del cerebro
  • Estiramiento de músculos
  • Una reacción instintiva a mantener el cuerpo listo para algún tipo de acción
  • Puesta en acción de algunos químicos en el cerebro que también afectan las emociones, estado de ánimo y apetito
  • Reflejo territorial
En parte estas teorías explican también los posibles motivos por los cuales el bostezo puede llegar a ser contagioso. Si es una reacción instintiva a mantener el cuerpo listo para “la acción”, el contagio puede ser una forma primitiva de que varios animales se “sincronicen”, obtengan el mismo estado de ánimo, muy similar a los aullidos de una manada de lobos.
Apoya a esta teoría el hecho de que algunos primates usan el bostezo para mantener el orden en su propia estructura social, en la que se observa el mismo comportamiento contagioso. Otra teoría indica que es un residuo de nuestro pasado evolutivo. Cuando el hombre era cazado, los bostezos eran una forma indicativa de alerta en forma de aviso para que el grupo se mantenga vigilante.
Y sin embargo, sus motivos definitivos siguen siendo un misterio. Muy divertido y anecdótico, pero un misterio al fin y al cabo. Lo que tenemos claro es que el bostezo es un signo tan primario de nuestro comportamiento que se ha comprobado que es contagioso con algunos animales. Si un perro bosteza y lo vemos, posiblemente bostecemos también ¡y viceversa!