viernes, 11 de junio de 2010

Ya conocemos un poco mejor cómo se comportan y forman los exoplanetas

via: alt1040

Desde hace tiempo se conoce la existencia de los llamados exoplanetas (planetas situados fuera de nuestro sistema solar), pero debido a que son extremadamente complicados de observar aún hay muchas incógnitas en torno a los mismos. Pues bien, ahora una serie de investigaciones realizadas entre el año 2003 y el otoño de 2009 por varios equipos de diferentes países ha echado algo más de luz sobre ellos.


Las investigaciones a las que me refiero comenzaron como digo allá por el año 2003 cuando un grupo de científicos detectó mediante uno de los telescopios del Very Large Telescope indicios de que en la estrella Beta Pictoris, situada cerca de la constelación de Pictor y de tan solo 12 millones de años de edad (hablamos en términos de astronomía, para que os hagáis una idea nuestro Sol tiene 4.500 millones de años), había uno de estos planetas extrasolares. Aunque existían indicios no se podía decir al cien por cien que las perturbaciones observadas en los discos de escombros de Beta Pictoris estuvieran siendo producidas por un planeta, así que continuaron las investigaciones.

En el 2008 se tomaron varias imágenes más de Beta Pictoris así como en la primavera del 2009 con el mismo telescopio las cuales revelaron algo sorprendente: ¡la fuente de dichas perturbaciones se había movido!. Esto significa varias cosas, la primera que efectivamente esta joven estrella situada a 60 años luz de la constelación de Pictor tiene a un planeta de compañero (que ha sido bautizado como Beta Pictoris b) y la segunda que estamos ante la confirmación de que los exoplanetas dan vueltas alrededor de una entrella, pero falta lo más importante todavía. Los resultados en conjunto prueban que los exoplanetas gigantes pueden formarse en discos de escombros de estrellas en solamente unos pocos millones de años, bastante menos tiempo que el que se barajaba hasta ahora.

Por si esto no fuera suficiente las imágenes tomadas entre el 2003 y el 2009 han permitido por primera vez seguir de forma directa el movimiento de un exoplaneta desplazándose en torno a su estrella, algo que no se había conseguido antes lo que ha permitido a los científicos descubrir todo lo expuesto hasta aquí y a mayores saber más sobre la órbita y la masa de Beta Pictoris b (concretamente se calcula que es nueve veces más masivo que Júpiter).

Sin ninguna duda estos nuevos descubrimientos junto a todos los demás que tienen lugar casi casi a diario vienen a corroborar que estamos viviendo una de las épocas más doradas de la astronomía, solamente espero que siga siendo así en el futuro.